guía del blog

La siguiente serie de poemas, al menos por hoy, está completa. El formato que el blog impone invierte el orden, así que el texto adyacente "elefante blanco" cierra la serie. Si el lector desea seguir el orden original de composición tendrá que seleccionar alguna de las opciones inferiores del índice volátil, con lo que la ventana emergente rescatará una sección anterior del índice. Repitiendo dos o tres veces esa mecánica se llega al epígrafe.
Hay aquí una visión de la periferia en diversos cauces de voz. Las orillas urbanas fueron mi circunstancia, como antes lo fueron para otros poetas. Sería parcial decir que victimé esa circunstancia y quedé ileso. Nos victimamos mutuamente. Si la soltura orillera urdió tal sincronía indíquenlo los siguientes versos.
Juan P. Murillo

elefante blanco

Arquitectura vacía en el centro del vacío,
de nuevo erguida la tumba de Mausolo,
su resplandor antártico
pulsando la cuerda del solsticio.
Acaso te encuentre, dama en azafrán,
viva estatua de pasillos iguales...

Sales inquilinas
antes ecos de cincel,
bajo quicios sin puerta
duermen ovillos de luz.

Fajos de volantes caducos
piden lances aquí y ahora arcanos:
¡rente, hipoteque, reinvierta!

La obra disgrega
ripiosos mi mismos
en sus corredores.
Calcos de otros que vagaron por aquí
traspasan al cuerpo difuso
que palpa
ventiscas
perdidas...

postal del robachicos

La última pizca de alumnos

se va
sobre el patio insolado.

Sombras afiladas

en inhóspito apogeo.

Sin traza de gritos

(gárgola afónica el megáfono)

sólo se desdobla el resplandor...

Ya en Urano

o en Ur

decires insulsos

re sue nan

a fino cristal...

poema del yuppie

City is steam.
Human steam for distinction:
flashes, blackberries,
cars, higheels.
A nice round ass
in slight polyester.
The dreamers need Empires.
Signify, signify,
just fools believe
in transparent signs.
(Smoking section)
"Oh John, come on,
in this store you'll find
moments to feel sublime,
but don't leave the race
towards distinction..."

addenda 9

Caminé caminos en desuso
caminos que hace siglos
olvidaron ser caminos.
No sé bien qué fui en ellos
no sé bien lo que su polvoroso despertar
hizo del yo
que los pisó de nuevo.
A la vez fui y deje de serlo,
cada paso de hombre
¿se volvió de viento?
Lo que de ellos supe,
lo que de mi supieron
son suertes de camino y andariego.
Nadie al fin me conoce
de nadie soy orgullo
de nadie incondicional
de nadie hermano ni verdugo,
y la luz de mi pupila izquierda
puede calcinar si me descuido.
Ni bautizos, ni bodas, ni homenajes,
sedados los recuerdos sola queda
la no filiación de los caminos
y cauta deshizo la voz que la jurase.

addenda 8

Buzo con izar el dedo admonitorio
entro al caso de a poquito pero sin demora
y digo:
el amor pide amorosa sepultura.
Con nosotros amoroso fue el amor
y sus velas embestidas por Eolo
fuimos ese tiempo,
grutas pares del mismo manantial,
estela de fuego azul magenta fuimos
en las calles frías que caminamos.
El amor pide tranquila sepultura,
pero es tan amoroso que a sabiendas
elige a quien lo da a la fosa masiva
del pleito por la casa, el candil y las moronas,
y él mismo pasto de hienas y chacales.

addenda 7

Hay nubes ya dispuestas a esfumarse
por lo vano de vagar
sólo a tumbo de contrastes
entre polvo y luces atmosféricas,
la más albilivana vira sugerente:
"Vámonos hijas al rumbo sin forma...
Final de nuestro acto
esas fotos numeradas:
¡Nosotras, las flotantes,
reptiles accesorios de la esfera!"

Son los suburbios andrajosos
área consistente,
la quilla vertical del hundimiento
que ingrávido en palabras me desliza,
pues ni cuerdo les calibro
sus estolas de caimanes
que hasta al sol miran al soslayo
-¡pura chaparrera di oro!-
y por eso Keats regresa al rescate de los suyos
-¡úndostres por mí y por todos mis compañeros!-
y dice entre Texcoco y Cuautitlán:
"Fade far away, dissolve, and quite forget...",
y de nuevo lo que nace
es más hondo que el vacío.

addenda 6

Huye de su madre la niña sin aliento:
huecos sin escape entre los muebles
tejen su guirnalda de terror
cuando ya el cuerpo
en el más próximo
se ovilla
gritando:

¡Con las llaves no, con las llaves no!!!

addenda 5

La pasión por el poder rija espíritus lisos.

La sarna asoleada de un perro callejero
da a los raros su virtud,
o en la vulcanizadora "El colibrí"
una tímida burbuja
de agua negra y canto claro
lame la sequía de los neumáticos.